Al oeste de la Reserva, en plena sierra pero en el fondo de un angosto valle, rodeado por un mar de castañares, se encuentra el inolvidable municipio de Igualeja. El río Genal parte en dos su pequeño casco urbano. Sus calles son fiel reflejo de la herencia andalusí, caracterizadas por ser laberínticas, estrechas, empinadas y rodeadas de casas con fachadas encaladas de un blanco impoluto.
En el pueblo pueden visitarse su iglesia de Santa Rosa de Lima, su ermita del Divino Pastor, su caserío y su más preciada joya, el espectacular nacimiento del río Genal. Nace junto al pueblo, del interior de una cavidad, y con sus aguas da nombre a todo un valle.
En Igualeja sus rutas de senderismo son únicas y conectan con los pueblos vecinos, como Parauta. Son especialmente recorridas en otoño cuando el llamado bosque de cobre, momento en que los castañares tornan sus hojas a color ocre, se encuentra en su máximo apogeo cromático. Rutas tras lo cual nos podemos reponer comiendo algunos de sus platos típicos, como el malcocinado o la olla de Castañas.
Dado que la castaña es la base de su economía, cada uno de noviembre se celebra el Día de la Castaña. Su localización estratégica lo convierte en un destino idílico para los amantes del turismo rural, el senderismo, la naturaleza y la gastronomía tradicional de interior.
Población
Fiestas patronales
Plaza de Andalucía, 26
Horario
Cumbres, bosques y manantiales dibujan un paisaje protegido que invita a caminar, respirar y sentir. Un paraíso por explorar.