La Fuente de San Isidro Labrador se encuentra en el centro histórico de Guaro, muy cerca Ayuntamiento y de la Iglesia de San Miguel Arcángel.
Tradicionalmente, el pilar conocido como de la Fuentezuela fue un lugar de parada y encuentro de labradores, pegujaleros, yunteros y arrieros; que usaban de sus aguas para dar de beber a sus animales después de una larga jornada de trabajo en el campo o transitando con sus mercaderías y otros productos por los caminos de la comarca. En los años 50 del siglo XX se incrementó el número de yuntas y animales domésticos, circunstancia que motivó la necesidad de ampliar la instalación usada hasta entonces como abrevadero; y ese es el origen de la fuente actual.
En sus comienzos, se trataba de un pilar largo con dos caños de agua cayendo de forma natural y separado de las viviendas que rodeaban el lugar. Al ser usado como abrevadero, estaba prohibido lavar la ropa y otras tareas domésticas propias de la época.
Antes de que las viviendas dispusieran de un suministro propio de agua corriente, los vecinos se abastecían de la fuente situada en un lateral del edificio actual del Ayuntamiento y en sus bajos se encontraban los lavaderos públicos.
Nadie recuerda la procedencia de la dedicatoria de la fuente a San Isidro Labrador, santo patrón de los agricultores españoles, ni quién o quiénes lo hicieron y por qué lo propusieron; y esta peculiaridad le otorga un valor añadido y es un homenaje a una de las principales actividades productivas tradicionales de la comarca.
Cada año, durante la celebración de la romería en su honor, la procesión que transcurre desde la iglesia hasta las afueras del pueblo, que es el punto donde comienza de verdad el camino, hace una parada en la fuente, impregnado sus aguas del espíritu de fe, religiosidad popular y ocio festivo que se vive en la Villa de Guaro cada 15 de mayo.
Av. de Andalucía n20, Guaro
Alto
Alta / Si (libre)